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lunes, 16 de agosto de 2010

PERDONAR PARA SANAR


Perdonar no es lo mismo que justificar, excusar u olvidar. Perdonar no es lo mismo que reconciliarse. La reconciliación exige que dos personas que se respetan mutuamente, se reúnan de nuevo. El perdón es la respuesta moral de una persona a la injusticia que otra ha cometido contra ella. Uno puede perdonar y sin embargo no reconciliarse.

El perdón permite liberarse de todo lo soportado para seguir adelante. Podemos acordarnos del frío del invierno, pero ya no temblamos porque ha llegado la primavera

El perdón opera un cambio de corazón. Debemos ponerle fin al ciclo del dolor por nuestro propio bien y por el bien de futuras generaciones. Es un regalo que debemos proporcionarles a nuestros hijos. Podemos pasar del dolor a la compasión. Cuando perdonamos, reconocemos el valor intrínseco de la otra persona

El perdonar no borra el mal hecho, no quita la responsabilidad al ofensor por el daño hecho ni niega el derecho a hacer justicia a la persona que ha sido herida. Tampoco le quita la responsabilidad al ofensor por el daño hecho... Perdonar es un proceso complejo. Es algo que sólo nosotros mismos podemos hacer... Paradójicamente, al ofrecer nuestra buena voluntad al ofensor, encontramos el poder para sanarnos... Al ofrecer este regalo a la otra persona, nosotros también lo recibimos.

Recordemos lo que enseñaba Yoshua Emmanuel y que fue recojigo por los Apostoles en su enseñanza llamada "Didaché" (Didaché o Didajé, Enseñanzas de los Doce Apóstoles, fue escrito entre el año 65 y 80 D.C. y encontrado en 1873 en Macedonia, cerca de Constantinopla)

El camino de la vida es éste:
Amarás en primer lugar a Dios que te ha creado,
y en segundo lugar a tu prójimo como a ti mismo.
Todo lo que no quieres que se haga contigo, no lo hagas tú a otro.


Y de estos preceptos la enseñanza es ésta:
Bendecid a los que os maldicen y rogad por vuestros enemigos,
y ayunad por los que os persiguen.
Porque ¿qué gracia hay en que améis a los que os aman?
¿No hacen esto también los gentiles?
Vosotros amad a los que os odian, y no tengáis enemigos.


(Didaché Cap. 1, 2-3)

lunes, 9 de agosto de 2010

PERDONAR.....


Si bien en el cristianismo el perdón es una de las grandes orientaciones para la vida, es necesario comprender exactamente en qué consiste y el cómo hacerlo.

Yoshua Emannuel constantemente nos indica que la medida de cualquier acto hacia un otro, es y será efectivo y real en cuanto lo sea y lo apliquemos primero en nosotros mismos: "...ama a tu prójimo como a ti mismo..."; "...perdona nuestra ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden...".

Este observar el cómo actuamos con nosotros mismos, implica estar en un estado de atención diferente a lo que habitualmente hacemos y necesariamente, por este mismo estado de atención, iremos aprendiendo a hacer con nosotros mismos aquello que queremos hacer con los demás. De este modo, nosotros seremos la "medida" por la que actuaremos hacia a los demás.

En otras palabras, este transformarnos en la medida de honestidad y sinceridad de nuestros actos hacia los demás es otra forma de afirmar que "no se puede dar lo que no se tiene".

Si no tengo AMOR por mí mismo, no puedo dar AMOR a nadie...

Si no tengo PERDÓN para mi mismo, no puedo dar PERDÓN a nadie...

lunes, 2 de agosto de 2010

EL PERDÓN


"...y perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden..."


"Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que
quiso ajustar cuentas con sus siervos.

Al comenzar a hacerlo, se le presentó uno que
le debía miles y miles de monedas de oro.

Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó
que lo vendieran a él, a su esposa
y a sus hijos, y todo lo que tenía, para así saldar la deuda.

El siervo se postró delante de él.
"Tenga paciencia conmigo —le rogó—, y se lo pagaré todo."

El señor se compadeció de su siervo,
le perdonó la deuda y lo dejó en libertad.

Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus
compañeros que le debía cien monedas de plata.

Lo agarró por el cuello y comenzó a estrangularlo.
"¡Págame lo que me debes!" , le exigió.

Su compañero se postró delante de él.
"Ten paciencia conmigo —le rogó—, y te lo pagaré."

Pero él se negó. Más bien fue y lo hizo meter
en la cárcel hasta que pagara la deuda.

Cuando los demás siervos vieron lo ocurrido,
se entristecieron mucho y fueron a
contarle a su señor todo lo que había sucedido.

Entonces el señor mandó llamar al siervo.
"¡Siervo malvado! —le increpó—.
Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste.
¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero,
así como yo me compadecí de ti?"

Y enojado, su señor lo entregó a los carceleros para
que lo torturaran hasta que pagara todo lo que debía.

Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes,
a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano."
(Mateo 18, 23-53)

lunes, 26 de julio de 2010

DAR PARA RECIBIR


El principio de “Dar para Recibir” ha existido desde el nacimiento del Universo. Se aplica a la vida de los hombres así como a las demás cosas. Algunos le llaman “karma” otros le dan otros nombres, pero la idea siempre es la misma: recibes u obtienes, lo que das.

Muchas veces esperamos que nos den algo sin haber dado algo primero. Todo el tiempo estamos a la expectativa y sentimos que no recibimos nada de nadie. ¿Pero nos hemos puesto a pensar por qué sucede de ese modo...? Tal vez no hemos estado dando todo lo que podíamos de nosotros mismos.

Si queremos aprender algo, cualquier cosa, deberemos considerar que tendremos que dedicar o entregar parte de nuestro tiempo, tanto para asisitir a clases como para luego estudiar las materias; tambien deberemos considerar asistir con la actitud correcta para aprender, caso contrario, iremos y no aprenderemos gran cosa y sentiremos que hemos perdido el tiempo; finalmente deberemos considerar pagar al profesor sus servicios porque se ha dedicado a enseñarnos, verdad...?

Cuando llevamos estos ejemplos a nuestro camino espiritual, debemos considerar entonces, cuanto y qué debemos dar de nosotros para aprender y avanzar.

Recordemos lo que nos decía Yoshua Emmanuel:

“En aquel tiempo, cuando Jesús siguió su viaje, vino un hombre corriendo y se puso de rodillas delante de El y le preguntó:
‑ Buen Maestro, ¿qué puedo hacer para conseguir la vida eterna?

Jesús le dijo:
- ¿Por qué me llamas bueno? No hay más que uno bueno y ese es Dios. Tu sabes los mandamientos: No cometerás adulterio; no mates; no robes; no digas mentiras de nadie; no engañes; respeta a tu padre y a tu madre.

El hombre le contesto:
‑ Maestro, todo esto lo he cumplido desde niño.

Jesús lo miró con cariño y le dijo:
‑ Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y entonces tendrás riqueza en el cielo; luego ven y sígueme.

Pero cuando oyó esto, el hombre se afligió y se fue triste porque era muy rico.”
(Marcos 10,17‑22)


lunes, 21 de septiembre de 2009

COSECHAR LO QUE SEMBRAMOS...


El cambio del que siempre hablamos no es algo mágico, es decir, no es algo que simplemente sucede porque así lo deseamos. El cambio requiere de acciones y requiere que asumamos que hasta el momento mismo en que tomamos la decisión de cambiar, hemos ido por una ruta distinta en nuestra vida, y que eso trae y traerá consecuencias aún después del cambio que decimos haber hecho.

Y esto es así porque nuestra vida la hacemos en este mundo que está sujeto a las leyes del espacio-tiempo y este tiempo del que hablamos, es lineal o al menos así nos parece.

Las acciones que desarrollamos mientras hemos seguido en nuestra ruta vital, van generando consecuencias y estas consecuencias generan una cadena de otras reacciones y así es con todas las acciones de las diversas y diferentes rutas vitales que como seres humanos cada uno de nosotros va haciendo. Es el aparente caos en que todos nos movemos...

El generar un cambio de vida implica que las secuencias de acciones que vivimos, siguen actuando en el tiempo lineal y tal como lo que sucede con las ondas que se forman cuando lanzamos una piedra en un estanque de agua, así nuestras acciones siguen influyendo en los demás y provocando reacciones.

Cuando decidimos cambiar, debemos ser concientes que no basta la simple decisión del cambio, que aunque esa decisión será la base sobre la que construiremos nuestra nueva vida, el cambio mismo requerirá esfuerzos concientes y diarios de mantener rumbo a esa nueva forma de ser.

Con todo, debemos aceptar que este cambio que iniciamos, generará nuevas "ondas" en el estanque cósmico de la vida, pero que esas ondas llegarán en tiempo diferente a las "antiguas ondas" y que por lo mismo, para muchos ojos, seguiremos siendo los mismos de antes...

Esta realidad tiene que ver con tener la valentía de cosechar aquello que alguna vez sembramos y que además será necesario cosechar TODO aquello que alguna vez sembramos para poder sembrar nuevas semillas y tener una cosecha nueva...

Aceptar que el cambio es gradual y que requiere de una actitud permanente de conciencia para que este pueda llegar a ser, es fundamental.... péro también es fundamental saber que debemos cosechar todo aquello que sembramos para que podamos ver los nuevos frutos de este cambio...


lunes, 31 de agosto de 2009

BUSCAR LAS PIEZAS QUE FALTAN....


Comprender nuestra polaridad permitirá entonces, el poder comprender-NOS en todos nuestros actos, especialmente en aquello que pueda parecernos más despreciable de nuestro ser. Debemos ser capaces de comprender que también somos todo aquello, incluso aquello despreciable. En definitiva, comprender que nada de nuestro SER es, en sentido estricto, algo despreciable.

Todo esto, también nos permitirá poder mirar nuestros actos "negativos" como la gran oportunidad de aprender algo más de nosotros mismos, del porqué de todo aquello "negativo" y a partir de ello, descubrir donde está lo "positivo".

El trabajo humano-espiritual de hacer conciencia, implica reunir y aceptar nuestra polaridad y a partir de esta realidad, seguir nuestro camino de experienciar-NOS en lo que somos realmente.

Reunir todas nuestras partes, que siempre se nos aparecen como dispersas e inconexas, y darnos al trabajo de buscar sus conexiones para unificarlos e integrarlos a nuestra vida, es la tarea de nuestro día a día.

lunes, 24 de agosto de 2009

DUALIDAD, POLARIDAD Y CONCIENCIA...


Somos seres que viven una realidad dual, que tienen una existencia polar y que gozan (o para algunos, padecen) del libre albedrío.

La realidad, como está en la dualidad, se nos presenta como un continuo, recorriendo todas y cada una de las parcelas, de un extremo al otro, de cada cosa. De lo negro oscuro a lo más blanco, pasando por todas las cambinaciones posibles de color; de lo más frío hasta lo más caluroso pasando por todas las temperaturas posibles y en donde sólo en parte de esa amplitud, podemos vivir; de los más amargo a lo más dulce, teniendo capacidad para gustar sólo una parte de ese todo, para no hacernos daño; etc....

Y nuestra existencia es polar. La polaridad nos hace ponderar de una manera más humilde lo que en verdad somos, ni tan santos ni tan pecadores (por decirlo de algún modo) o ambas cosas a la vez, santos y pecadores.

Nuestro libre albedrío, nos permite movernos en el fenómeno de la vida como seres polares, característica fundamental para experimentarnos ampliamente en lo que somos, para experimentarnos en el amor, para comprender qué es aquello que llamamos amor, aprender a centrarnos en él, vivir en comunión con él, y ser capaces de manifestarlo de todas las aspectos de esta vida.

El hecho de ser polares produce una tensión permanente en nuestra vida (polos positivo y negativo), y esa tensión permite que experimentemos a nuestro ser humano-espiritual, en este camino sagrado de SER, que es la vida en la dualidad.

Debemos aprender a conocer esta tensión y a vivir de forma CONCIENTE esta realidad de la polaridad y no ocultárnosla. No creer que porque estamos haciendo algo que socialmente denominamos "bueno", no tendremos inclinaciones a aquello que socialmente denominamos como "malo", o al menos como reprochable. Tener ambas es parte de nuestra realidad humana, de este ser POLAR.

Nuestra existencia se dará en este ámbito de la polaridad y su manifestación se hará en el mundo dual. Esta combinación hace que nuestro viaje sea siempre novedoso y en el cual debemos estar siempre alertas.

Ahora bien, para muchos, este viaje es algo monótono y lleno de tragedias.... y quizás tengan muchas razones para creer aquello, sin embargo, siento que hay al menos una razón poderosa para seguir acá y avanzar... el poder experimentar el amor, entendido como el amor a uno mismo y el amor a los demás....

Recuerden que lo más importante de la experiencia del ser humano-espiritual es vivir el SER, lo que somos... y que todo lo que hagamos, nuestro HACER, sólo tiene sentido si es una manifestación de lo que somos, el SER.

(1a Corintios 1, 1-13)

Haremos el viaje de forma CONCIENTE...??

lunes, 17 de agosto de 2009

POLARIDAD


Mirar nuestro interior, atrevernos a ir a aquellos lugares que hemos abandonado, que hemos ocultado, cerrado, tapeado, no es nada fácil y en muchos casos requiere de procesos previos que nos preparen para dar los pasos necesarios para aquello.

Sin embargo, es importante saber que como seres humanos somos seres que viven en la polaridad. Es decir todos los seres humanos tenemos dos polos, uno positivo y otro negativo. El hecho de tener estos dos polos, es lo que permite nuestra existencia.

Para mejor comprender este concepto, tomemos el ejemplo de aquello que tenemos más cerca, nuestra respiración. Nosotros no podemos vivir si solo inspiramos (nuestro polo positivo)... en algún momento no podremos tomar más aire y será necesario expirar (nuestro polo negativo), que soltemos el aire. La combinación de ambos, inspirar y expirar (polo positivo y negativo), permite la frecuencia respiratoria que nos da el aire necesario para vivir y existir.

Entonces si llevamos este concepto de polaridad a nuestra existencia, a toda ella, podremos comprender mejor que no somos ni buenos ni malos, conceptos errados y totalmente religiosos.
Somos seres polares, que por nuestro libre albedrío y nuestra necesidad de experimentarnos en lo que somos, muchas veces podemos tomar decisiones que nos hacen daño a nosotros o a terceros.

Esta realidad debe apuntar a ser capaces de medir nuestros actos en cuanto nos producen bienestar o daño y en cuanto somos cuidadosos de los demás.

Entonces cuando hagamos el proceso de ir a explorar nuestro interior, consideremos que encontraremos aspectos que nos gusten (polo positivo) y otros que no (polo negativo) y que eso es así, ambos son necesarios para poder experimentarnos y ser lo que somos, y hacer este camino humano-espiritual.

martes, 4 de agosto de 2009

PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO, INVIERNO... Y OTRA VEZ PRIMAVERA


Este es un cuento que transporta a un mundo de iconografía oriental, en el que las puertas aisladas en el vacío, el agua en todas sus formas, los árboles y los animales enmarcan la historia de un aprendizaje que se desarrolla en las cuatro estaciones de la vida y cuyo mensaje es que el deseo de posesión lleva en sí mismo la destrucción de lo que más quieres.

Nadie es inmune al poder de las estaciones ni a su ciclo anual de nacimiento, crecimiento y decaimiento. Ni siquiera los dos monjes que comparten una ermita flotante rodeada de montañas. A la vez que las estaciones se suceden, todos y cada uno de los aspectos de su vida son infundidos y vividos muy intensamente. Esto les hará experimentar momentos de gran espiritualidad y misticismo y otros más movidos y trágicos.

Ellos, al igual que todo ser humano, son incapaces de evitar los avatares de la vida, los deseos, el sufrimiento y las pasiones.

Bajo la atenta mirada del monje anciano, uno mucho más joven experimenta la pérdida de la inocencia con la llegada de una mujer a su particular mundo de paz y tranquilidad. La mujer despertará en el joven sentimientos hasta ahora totalmente desconocidos como el amor, los celos, la obsesión, el precio de la salvación y la sabiduría obtenida a través de la experiencia.

1. Primavera
Al abrirse las puertas de madera del pequeño monasterio, asentado en la pequeña balsa que flota sobre la superficie tranquila de una charca, lo único que puede verse son árboles y montañas.Los únicos inquilinos de la ermita son un viejo monje (Oh Young-soo) y su protegido y joven discípulo (Kim Jong-ho). Mientras ambos exploran el mundo alrededor de su idílico y aislado paraje, el pequeño monje se divierte al descubrir las crueldades caprichosas de la niñez.

Después de haber atado piedras a un pez, una rana y una serpiente, al despertarse, el pequeño monje se encuentra con que su instructor le ha colgado una inmensa piedra. El anciano, con calma, instruye al muchacho y le hace liberar a los animales, asegurándole que si cualquiera de las criaturas mueren "él llevará la piedra en su corazón para el resto de su vida".

2. Verano
Las puertas del pequeño monasterio vuelven a abrirse. Han pasado unos años, el pequeño monje ha crecido y tiene 17 años (Seo Jae-kyung). Tras la puerta el joven encuentra a una mujer (Kim Jung-young) que hace una peregrinación con su hija espiritualmente enferma (Ha Yeo-jin). "Cuando encuentre la paz en su alma", dice el viejo monje, que tranquiliza a la madre, "su cuerpo volverá a estar sano". La muchacha despierta el deseo en el adolescente y sus sensuales juegos culminan en un apasionado acto de amor sobre las rocas.

Después de una furtiva pero dulce y tierna cita en el bote de remos de la abadía, los amantes son descubiertos por el viejo monje. La muchacha, ya curada, es devuelta a su madre. El joven, locamente enamorado y encaprichado de la joven, decide seguirla.

3. Otoño
Tras una larga ausencia del monasterio, el joven monje regresa convertido en un fugitivo de 30 años (Kim Young-Min), consumido por una feroz rabia celosa que le ha llevado a cometer un crimen. Cuando el arrepentido trata de imponerse una penitencia acorde con la magnitud de su delito, el anciano le ordena que para encontrar la paz en su corazón talle consignas budistas en el suelo de la ermita. Mientras el joven cumple el encargo, dos policías llegan a la abadía para detenerle, pero el viejo monje consigue que esperen mientras termina su trabajo. El joven cae desmallado del agotamiento, pero antes de llevárselo detenido, los policías acaban las consignas. Solo de nuevo, el viejo monje se prepara una hoguera ritual fúnebre.

4. Invierno
Una vez más las puertas del monasterio se abren sobre la charca congelada y el monasterio abandonado. El monje, ya en edad madura (papel interpretado por el director Kim Ki-duk), regresa al monasterio para prepararse para la penúltima estación en su ciclo de viaje espiritual. Una mujer cubierta con velo, llega al monasterio y deja al cuidado del monje maduro a un niño pequeño. En una peregrinación de contrición, el monje arrastra una pesada piedra de molino hasta la cumbre de una montaña que se levanta sobre la charca. Al llegar a la cima, el monje mira detenidamente la charca que sostiene el monasterio y las laderas de las montañas que lo rodean. En ese preciso instante, se da cuenta que el ciclo de estaciones es interminable, lo mismo que el reflujo de las penas y alegrías de la vida.

5... Y primavera
Durante un hermoso día de primavera, las puertas del monasterio abren de nuevo... El ciclo se prepara para comenzar de otra vez...


PRIMAVERA, VERANO, OTOÑO, INVIERNO... Y OTRA VEZ PRIMAVERA


lunes, 26 de enero de 2009

CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU



Cuerpo, alma y espíritu son nuestra triada, los componentes que permiten que nosotros, como seres humanos nos movamos en nuestro planeta.

Quizás esta expresión humana, esta manifestación, no tienen ninguna conciencia de ser triada, pero no es posible observarnos de verdad sin considerarnos - en esta aproximación - como cuerpo, alma y espíritu.

Nuestro cuerpo (SOMA), nuestra alma (PSIQUÉ) y nuestro espíritu (PNEUMA) conforman esta manifestación humana que se mueve, siente, piensa y hace.

No somos sólo cuerpo, tampoco somos sólo espíritu ni tampoco sólo alma, somos todo a la vez y como este todo, nos manifestamos en el mundo.

Este mundo, sin embargo, se nos presenta como dual y esta percepción nuestra, hace que caigamos facilmente en el error, al asumir que lo que vemos o percibimos es LA realidad.

En verdad, lo que percibimos es pura ilusión - MAJA (como dicen las tradiciones orientales) - y esta hace que al movernos en este mundo dual, por nuestras acciones y los efectos de las mismas - tanto en los demás como, y sobre todo, en nosotros mismos -, vayamos aprendiendo lo que es bueno o malo para cada uno de nosotros.

Aprender que lo que percibimos cada uno de nosotros, es totalmente percepcion personal, que no necesariamente será coincidente con la percepción de los demás y que por lo tanto, frente a los mismos hechos y circunstancias, es posible que TODOS tengamos diferentes percepciones y que TODAS serán legítimas, será fundamental como aprendizaje y un gran avance en nuestro autoconocimiento.

lunes, 19 de enero de 2009

MALA SUERTE...??


Los sucesos de la vida pueden "sucedernos"; frente a ellos puedo ser un simple espectador, un "actor pasivo" de las circunstancias que vivo o puedo, al contrario, ser un "actor activo", que toma el control de su propia vida y actúa sobre ella.

Si se fijan, los hechos de los que hablamos siguen allí de igual forma tanto para el actor pasivo como para el activo, pero claramente el como nos afectan, dependerá de nuestra acción frente a ellos. Deberé entonces decidir, seré un actor pasivo o activo..?

Esta actitud personal frente a las circunstancias, frente a la vida, marca una gran diferencia en como me afectarán y en lo que puedo aprender de lo que me sucede.

Como actor pasivo de mi propia vida, mi percepción será que las cosas me suceden sin ningún control, sin ningún miramiento y normalmente por la culpa de otros. En este formato, yo padezco mi vida. Tengo mala suerte.

Como actor activo, mi percepción es diferente. Las situaciones y hechos se suceden pero reconozco que no tengo control ni sobre los hechos ni tampoco sobre los que lo provocan, pero sin duda puedo - si quiero - tener control sobre mí.

Este control sobre mi, me permite darme cuenta que las cosas SON, y que claramente depende de mí el como me afectan. Reconozco que yo soy el RESPONSABLE del cómo me pueden llegar a afectar. Y esto hace que yo sea el gestor de mi vida.

No es que tengamos una buena o mala vida. La vida no es ni mala ni buena, sólo es vida. El como la vivamos hará que esta se nos presente o la percibamos como buena o mala.

Aquí no se trata de la "suerte" en ella.

lunes, 27 de octubre de 2008

SOLEDAD Y SILENCIOS...


Una vida de silencio, no es una vida muda, es una vida en donde priman las palabras pero no la palabrería. Es una vida que conoce y asume la importancia de las palabras y que sabe que más vale abrir la boca cuando se tiene algo que decir a abrirla para mostrar a los demás que estamos allí (para que no nos olviden..?), ya que eso sólo muestra nuestra enorme carencia de afectos y de que tenemos una vida solitaria que no es lo mismo que una vida en soledad (casi parece un juego de palabras, verdad?).

A veces pareciera que existe una relación directa entre nuestra palabrería y nuestra vida solitaria.

Uno de los síntomas de nuestra vida solitaria es nuestra incapacidad para estar solos y estarlo en silencio. Cada vez que estamos solos, intentamos llenarnos con actividades ruidosas o de llenar los momentos de silencio con ruido o con música o con nuestro "parloteo" sin fin.

En nuestra sociedad el hablar por hablar es casi compulsivo y es totalmente aceptable. De hecho es cosa de ver la televisión en las mañanas y darse cuenta como arman programas con la vida de otros, con los dimes y diretes y los contradiretes, etc...

Una vida en soledad es una vida que está centrada en sí misma, que sabe y asume que llega a esta vida sólo y que se va sólo, que construye a partir de sus propias fuerzas, que aprecia y atesora los momentos de compartir, que respeta los espacios y tiempos de los demás así como los propios, que se conoce o al menos está en permanente avance en ello, que se reconoce ignorante y que vive cada día como si fuera el último, o mejor dicho, el único que en verdad tiene para aprender.

Una vida en soledad es aquella que sabe que sólo tiene presente, que sabe que el pasado nos puede marcar, pero que de ninguna manera nos determina; que sabe que el pasado puede ser fuente una sabiduría pero sólo si somos capáces de sacarla de nuestras experiencias y que eso es un trabajo, no es algo espontáneo.

Una vida en soledad es aquella que no se genera expectativas, ni temor por el futuro, sino aquella que actúa con prudencia y construyéndo su mañana desde el hoy, desde este presente.

Una vida en soledad es silencio, una vida en silencio es soledad...

Soledad y silencio son la brújula y la luz necesarios para adentrarnos en nosotros mismos....

lunes, 15 de septiembre de 2008

EL GRAN SILENCIO


Durante mucho tiempo, busqué esta película para ponerla al alcance en nuestro BLOG. Es una película hermosa, que nos muestra una diferente forma de vivir la vida, quizás una forma que hoy más que nunca, necesitamos comprender para incorporarla a nuestras vidas tan aceleradas y dispersas.

El gran silencio muestra por primera vez el día a día dentro del "Grande Chartreuse" el monasterio Cartujo en los Alpes franceses de la legendaria orden de los cartujos, una de las hermandades más estrictas de la iglesia católica. Una película austera, cercana a la meditación, al silencio, a la vida en estado puro. Sin música, excepto los cantos de los monjes, sin entrevistas, sin comentarios... una película sobre unos hombres que entregaron su vida a Dios en su forma más pura: la contemplación.

Dieciséis años después de su primer encuentro con el padre prior de la orden, el director Phillip Groening obtuvo permiso para rodar dentro del monasterio sobre la vida de los monjes. Phillip vivió en el monasterio y siguió a los monjes con su cámara. Se convirtió en parte del ritual, en parte de su vida cotidiana, como un monje más, a medio camino entre los antiguos ritos que los cartujos practican y la vida moderna que él conoce.

EL GRAN SILENCIO

lunes, 8 de septiembre de 2008

ONE, TODOS SOMOS UNO


"ONE, Todos Somos Uno" se creó para incrementar la conciencia de las conexiones que todos compartimos. Para recordarnos cuáles son nuestras similitudes y celebrar, al mismo tiempo, nuestras diferencias. Para dejar que la energía positiva emerja en un mundo cada vez más desconectado y fracturado.

El concepto de la película es simple: preguntar 20 de las cuestiones más trascendentales de la vida a los grandes maestros y a gente común de hoy en día. Luego simplemente dejar que fluya el diálogo. El resultado es una película que ha provocado el diálogo en los seis continentes y en todos los lugares donde se ha proyectado – desde graneros a prisiones pasando por universidades y salas de cine – "ONE Todos somos uno" nos recuerda que todos estamos unidos en un viaje hacia la mutua compresión, que forje nuestras conexiones con los otros y clarifique nuestro destino y el sentido mismo de la vida. En esta película, todos somos uno.


ONE, TODOS SOMOS UNO

miércoles, 16 de julio de 2008

JUZGAR.....

El mundo se nos presenta como algo dual, como una realidad que se mueve en un contínuo entre dos extremos (en un extremo lo "malo" y en el otro lo"bueno") y es necesario que sea así pues sólo en esta dualidad nos es posible escoger y así ejercer nuestro libre albedrío.

El gran riesgo que tenemos cuando nos movemos en esta realidad dual es que por pereza mental o emocional, o por falta de voluntad o simplemente porque buscamos clasificar para tener seguridad, tendemos a colocar todo y a todo, bajo conceptos fijos y permanentes tales como "bueno" o "malo".

Esto, como decimos, es un riesgo, porque hacer así las cosas nos fija en la realidad de un determinado tiempo o circunstancia para siempre, o al menos, por un largo período impidiéndonos permitir el cambio y permitirnos pensar y sentir de modo diferente, es decir, nos negamos a la METANOIA propia y del otro que es lo más esencial de nuestro ser humano.

Yoshua Emmanuel ya nos advertía de esto al decirnos que no estamos llamados a juzgar ni a condenar (Lucas 6, 37) y que era necesario perdonar y actuar con misericordia porque esa misma medida que aplicáramos, se nos aplicaría a nosotros (Lucas 6,38)

martes, 8 de julio de 2008

A VECES SOMOS LUZ.....?


Muchas veces hemos actuado de una determinada forma, animados por un sentido de justicia o un sentido de lo que es correcto. Con el tiempo, cuando observamos de nuevo estos actos, nos cuesta asociarlos a alguna cosa que hayamos aprendido o que se nos haya enseñado; es como que esos actos fueron inspirados por una fuerza interior o una voz, que nos condujo a actuar de una forma diferente frente a la vida.

Esta fuerza interior no es otra cosa que nuestra propia conciencia, es aquella parte de nosotros mismos que actúa constantemente como consejero de nuestra vida, es esa parte que nos susurra lo correcto, pero que no nos ordena, que nos impulsa pero no nos determina, que nos mueve pero no nos obliga.

Esta VOZ interior, nuestra conciencia, es una presencia viva que nos acompaña en todos nuestros quehaceres, pero que sólo ocasionalmente le hacemos caso.

La mayoría de las veces, a pesar de oir esta voz y de sentir ese impulso de sabiduría, no nos hacemos caso y preferimos acudir a la comodidad del "siempre lo he hecho así"...

Nos olvidamos con mucha rapidéz de nuestra realidad más profunda: "Porque todos vosotros sois hijos de luz, é hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas" (1 Tesalónicenses 5, 5)

martes, 24 de junio de 2008

UNA ROSA....



Desde un tiempo a esta parte nos hemos preguntado que es el AMOR y a pesar de que aún no encontramos una respuesta satisfactoria, al menos hemos logrado comprender algunos elementos que hacen su distinción.

Una cosa es aquello que tenemos como paradigma del amor, y otra muy distinta es aquella que se nos muestra en nuestra realidad. Es como que algo no cuadra o quizás sea que el paradigma que tenemos, está equivocado...?

Sin embargo sabemos que algo como el AMOR existe o al menos sentimos que DEBE existir para que todo tenga sentido y aún, en el peor de los casos - en que el sin sentido aparente vence - la presencia del AMOR hace que la realidad sea soportable...

Para aquellos que sentimos y sabemos que hay algo superior a TODO y a TODOS tenemos en una carta, una buena pista de lo que buscamos:

Dios es amor; y aquel que mora en el amor, mora en Dios, y Dios en él (1 Juan 4:16)

Pareciera entonces que si queremos aproximarnos al amor, DEBEMOS aproximarnos a Dios... lo maravilloso de esto es que Él ya dio los pasos necesarios para que no nos perdamos en este camino de acercamiento... Yoshua Emmanuel ya está aquí.....

lunes, 2 de junio de 2008

PASOS EN EL CAMINO...


Varias veces hemos conversado sobre el AMOR y cada vez quedamos con la sensación de que no nos aproximamos mucho a lo que significa y que más bien, comprendemos aquello que no es. Igual eso ya es un logro porque este tema es tan complejo como definir lo que es el "espacio". Como con el espacio, tenemos un concepto en nuestro ser, pero es difícil poder llegar a expresarlo, es como que si lo expresáramos, lo reducimos y dejamos fijo en algo que no necesariamente ES o que si lo es, lo es de modo transitorio.

Sin embargo, Yoshua Emmanuel constantemente nos dió elementos para hacer nuestra propia reflexión y que cada uno, de acuerdo a su propio esfuerzo y trabajo personal, fuera descubriendo lo que es el AMOR, nos dió elementos como para ir penetrando lenta y sabiamente, en cada idea y concepto trascendente. Yoshua Emmanuel no dió ninguna "receta", sólo nos dió elementos como para entusiasmarnos y dejarnos en libertad para que descubriéramos todo aquello que ES.


En este sentido, es iluminador lo que expresa Yoshua Emmanuel referido a cuidar nuestro interior, pues una vez limpio el interior lo de fuera, lo externo, es decir nuestras obras, nuestra manifestación, también será limpia. (Mateo 23; 26) Muchas veces actuamos por aquello que entendemos o que se nos enseñó que era el amor, pero por nuestra falta de profundidad y por nuestra motivación egótica, nuestro accionar es desarmonioso para nosotros y para los demás y terminanos haciendo y haciendo-NOS daño (Mateo 23; 27).

Quizás si durante un tiempo nos dieramos la oportunidad de dejar de mirar a los demás en sus defectos o en sus virtudes y nos centráramos sólo en nosotros mismos, en lo que somos, en lo que queremos, en lo que hacemos, pero principalmente en lo que nos anima y motiva en todo esto, quizás y sólo quizás descubriríamos cosas maravillosas, pero también en un primer momento, actitudes indeseables que debemos dejar de lado para avanzar en el AMOR.(Mateo 23; 23-25)

Los invito entonces a que nos acerquemos a Yoshua Emmanuel, es seguro que daremos pasos importantes en la comprensión de lo que es el AMOR.

viernes, 16 de mayo de 2008

EL ABRAZO DE TU PADRE...


Hoy les quiero sugerir la lectura del texto bíblico conocida como la parábola del hijo pródigo(Lucas 15, 11-32).
En este texto vemos el gran amor de un Padre que ante la petición del hijo menor de repartir la herencia, y probablemente a sabiendas de los peligros que esa decisión le traería, no se niega sino que la respeta y le da su herencia.

Obviamente por ser joven e inexperto, malgasta esa herencia y la pierde totalmente. Después de un tiempo y de que se siente la hambruna en ese lugar, ese hijo desesperado va a ganarse su sustento en lo que fuere y termina cuidando cerdos (observen que esta parábola está dicha en un ambiente Judio en donde los cerdos no son bien vistos ni apreciados).

Pasado un tiempo en este oficio, ese hijo reflexiona en lo perdido y en las condiciones en que viven los trabajadores de su Padre. Decide retornar a la casa de su Padre a implorarle su perdón. Mucho antes de llegar el hijo a la casa de su Padre, él ya lo reconoce a la distancia y corre emocionado a recibirlo y organiza todo para celebrar la llegada del hijo.

Su hijo sólo quiere pedirle perdón -pues ha comprendido, ha experienciado, ha vivido-, arrodillarse e implorar la misericordia de su Padre y su Padre solo quiere besarlo, celebrar, reir con él y ponerle un anillo en su dedo (simbolo del dominio sobre lo material) para darle el lugar que se merece como el hijo que es.

Su hermano mayor, que nunca abandonó a su Padre y que ha trabajado incesantemente en la hacienda, está dolido porque a él nunca le han celebrado nada y no entiende porqué a su hermano le celebran si ha perdido todo y peor aún, lo ha perdido malamente, pero su Padre le dice que por favor entienda la alegría que le embarga, porque él ha recuperado a un hijo que creía muerto.

Ahora bien... sustituyan en el texto al hijo menor, por el ser humano y su proceso de evolución de conciencia y al hijo mayor, por los arcángeles...

Cambia la perspectiva un poco, verdad....?

domingo, 11 de mayo de 2008

ESTUVE ENFERMO Y ME CUIDASTE...


Se han fijado que en ese texto bíblico (Mateo 25, 31-46) Yoshua Emmanuel indica las razones que se considerarán para lo que se acostumbra a mencionar como juicio final...?

Indica qué se tendrá en cuenta para la evaluación de cada persona… obviamente no indica con detalle el proceso, porque de verdad no importa tanto, pero si importa lo que se considerará: estuve hambriento y me diste de comer, desnudo y me vestiste, preso y me visitaste, enfermo y me cuidaste, sediento y me diste de beber…

No pregunta si se oró, cuantas veces ni donde lo hizo; tampoco si se respetó tal o cual fiesta de guardar; tampoco pregunta si se fue a tal o cual templo, Iglesia, santuario, etc…

Pregunta por hechos concretos hacia los demás, pregunta por nuestros actos de caridad. La caridad pareciera ser, entonces, que deben ser los actos que animen la vida de todo aquel que quiera hacer su vida al estilo de Yoshua Emmanuel.

Debemos recordar otro texto para mejor comprender este; “…ámense unos a otros como yo los he amado…” (Juan 15, 12).

El amor se muestra en actos amorosos, en actos caritativos…

Y aquí tenemos una clave, el amor…

Qué será el AMOR…??